La fiesta del Último Desembarco de Carlos V comenzó a fraguarse en 1999 y, desde entonces, un viernes de la segunda quincena de septiembre, Laredo acoge su representación.
Ese año el Ayuntamiento de Laredo organizó diferentes actos que en años sucesivos se han mantenido en unos casos y ampliado en otros. Representa la llegada a España, a través del puerto de Laredo, del Emperador para realizar su último viaje hacia su retiro al Monasterio de Yuste (Cuacos de Yuste, Cáceres).
Viaje que también tiene su representación con la celebración de “Ruta de Carlos V”, que recorre los pueblos de: Laredo, Colindres, Limpias, Ampuero, Rasines, Ramales, Soba, Lanestosa y Medina de Pomar (Burgos) por los que pasó Carlos V en su retiro a Yuste. Esta ruta es organizada por el Gobierno de Cantabria, en colaboración con los ayuntamientos.

La vinculación histórica de Laredo con la figura de Carlos V ha sido a lo largo de los años muy estrecha. Su presencia en la villa durante aquella semana de otoño de 1556 supone, quizás, el momento más significativo dentro de la gran importancia política y comercial de la localidad en la España de entonces. En aquellos siglos, no sólo Carlos V eligió dos veces el puerto de Laredo como lugar de arribada a España (aunque en la primera de ellas, los vientos llevaran finalmente a su escuadra a desembarcar en Asturias).
Los muelles de esta villa fueron antes hollados por sus abuelos Isabel y Fernando, en dos diferentes momentos; por su madre Juana de Castilla, también dos veces; y por su hijo Felipe, quien lo hizo tres años después de su padre, además de otros miembros de la familia real a lo largo de los mencionados siglos.
En el año 1951, coincidiendo con el 450 aniversario del nacimiento de Carlos V se desarrollaron en todo el país actos conmemorativos, y Laredo también se sumó a ellos con un ciclo de conferencias y la colocación de un busto del Emperador, obra del prestigioso escultor Pérez Comendador, que desde entonces se alza en lugar principal de la villa.

Durante cuatro días, la Villa de Laredo retrocede a 1556. Calles y establecimientos se adornan y engalanan para recibir al Emperador y su Séquito.
El Ayuntamiento de Laredo organiza un amplio programa de actividades, en el que destacan: la escenificación del Desembarco en la Playa Salvé y un Mercado de Época, que durante cuatro días acoge todo tipo de espectáculos y puestos de artesanía. De este modo, a grandes rasgos la Fiesta consiste en:
- Desfile de comitivas y Torneo de Caballeros en la Playa Salvé preceden al desembarco.
- Escenificación del Desembarco del Emperador Carlos V, realizada por actores profesionales.
- Desfile del Emperador y su séquito por las calles de la villa. El séquito está formado por vecinos de Laredo (más de 300), ataviados con la vestimenta de la época.
- Celebración de una Cena del Emperador, a la que asisten más de 400 personas.
- Un mercado de Época, con más de 80 paradas artesanas.
- Gran espectáculo teatral, de luz y sonido.
- Fuegos artificiales





